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La luz azul es perjudicial para las personas con distrofias de retina
Stargardt APNES - Argentina

 

Buenos Aires, Retina Argentina - En algunos medios, cadenas t redes sociales circula la duda acerca de si la luz azul perjudica o no a la visión. Y la respuesta es, definitivamente, que para las personas que padecen una distrofia de retina, la luz azul es perjudicial y puede dañar aún más la visión.

 

De modo que, aunque circule información que asegure que la luz azul no es nociva (para las personas con visión normal), las personas con enfermedad de Stargardt o de Best, retinosis pigmentaria, degeneración macular asociada a la edad, amaurosis de Leber o cualquier patología degenerativa de la retina, deben proteger su vista del componente azul de la luz visible, muy predominante, por ejemplo, en las lámparas LED.

 

La razón es que la retina de cualquier persona con una distrofia es mucho más sensible a la luz azul que la de alguien que no padece estas enfermedades.

 

 

Las células de la retina

Las células de la retina son neuronas. Cada una de las capas de la retina son neuronas diferenciadas a su vez en distintos tipos de células, de acuerdo con la función que realizan en el proceso de la visión.

 

Como son neuronas, no se reproducen como sí lo hacen otros tejidos del organismo. Nacemos con todas las células retinianas que vamos a tener, y se van muriendo con los años. 

 

En las patologías degenerativas de la retina, ese proceso de pérdida de células se acelera. Y cada célula perdida no se recupera.

 

 

El fenómeno de la visión

En la retina existe un ciclo natural de procesos químicos que son los responsables del fenómeno de la visión. Lo llamamos “ciclo visual”.

 

Como parte de ese ciclo, las células del epitelio pigmentario de la retina (RPE) nutren y asisten a otro tipo de células: los fotorreceptores (conos, bastones y células ganglionares). En ese proceso, les envían las sustancias (moléculas) necesarias para su alimentación, y reciclan las que les son devueltas de ellos, a fin de mantener en funcionamiento el ciclo visual.

 

El metabolismo de la retina es extremadamente activo. Entre otras tareas, las células del epitelio pigmentario fagocitan y renuevan cada aproximadamente 10 días la parte externa de los fotorreceptores.

 

Esto hace que las células del epitelio pigmentario se llenen con los materiales de desecho que son el residuo de estos procesos.

 

Cuando todo funciona correctamente, estas células van eliminando naturalmente esos desechos químicos; pero cuando existe una distrofia de retina, eso no sucede y aquí es donde aparece el grave problema con la luz azul.

 

 

Cómo se produce la distrofia de retina

Cuando hay una distrofia de retina el ciclo visual no funciona correctamente, y las células del epitelio pigmentario no puede deshacerse de las moléculas de residuo que les deja el proceso químico que genera la visión.

 

Es entonces cuando los fotorreceptores, al no poder ser “atendidos” por el epitelio pigmentario, dejan de funcionar y al cabo de un tiempo mueren, sin posibilidad de que puedan ser repuestas.

 

En cuanto a las células de epitelio pigmentario dañadas, liberan al romperse los pigmentos que contienen, y éstos quedan agrumados en diversas partes de la retina. Ese pigmento se llama lipofucsina y está compuesto mayoritariamente por una molécula denominada A2E.

 

Esas grandes acumulaciones de lipofucsina son las “manchas” tan características que distinguen a las patologías degenerativas de la retina cuando aparecen en una retinofluoresceinografía o en un estudio de autofluorescencia.

 

 

¿Y porqué daña la luz azul?

En realidad, todas las personas tienen a lo largo de su vida algún grado de acumulación de lipofucsina, sólo que en las retinas normales eso ocurre mucho más lentamente.

 

El caso es que la mencionada molécula A2E es especialmente sensible a un tipo de luz en particular, que estimula y acelera la producción de lipofucsina.

 

El color de la luz se mide por su longitud de onda en nanómetros. El tipo de luz que estimula a la A2E es el que está en el espectro ubicado entre 415 y 455 nanómetros: la luz azul.

 

De manera que la exposición a la luz azul exacerba en las células del epitelio pigmentario la producción de lipofucsinas, que en una retina normal pueden ser desechadas y recicladas, pero cuando existe una distrofia de retina, no.

 

Como consecuencia –y este es un dato experimentalmente comprobado–, las células del epitelio pigmentario en las personas con distrofia de retina pierden su función y mueren mucho más rápido por exposición a la luz azul que las de las personas sin estas patologías, sin posibilidad de ser recuperadas.

 

 

La luz de LED es básicamente luz azul

Las fuentes de luz y las tecnologías de visualización han evolucionado drásticamente durante las tres últimas décadas.

 

Inicialmente había aumentado el uso de tubos fluorescentes compactos reemplazando las lámparas incandescentes tradicionales. Luego llegó el reemplazo por luces de bajo consumo, que determinaron un importante ahorro energético, pero ¿cuál es el espectro de luz que éstas emiten?

 

Actualmente se incrementó el uso de diodos emisores de luz (LEDs) tanto para iluminación como en distintos dispositivos tecnológicos: teléfonos celulares inteligentes, monitores de cristal líquido en laptops, tablets, iPads, televisores LCD y LED, todos ellos con clara prevalencia de luz azul por encima de la verde y la roja.

 

También cambiaron los hábitos de lectura al utilizarse la iluminación directa que sale de las pantallas en las que leemos, a diferencia de la iluminación refleja que es típica de la lectura de un libro o un texto en papel, donde es la luz del ambiente la que se refleja en la hoja para luego ser vista.

 

La luz de LED blanca de bajo consumo es esencialmente una fuente bicromática emitida por un LED azul (con un pico de emisión entre 400-470 nm) combinada con un fósforo amarillo, que se ve blanco cuando se dirige directamente al ojo (por ejemplo, al ver la pantalla del teléfono o la computadora).

 

A medida que pasa el tiempo, las lámparas de bajo consumo se degradan, consumiendo el fósforo e incrementando la emisión de luz azul.

 

Esto significa que la luz de LED blanca es esencialmente luz azul, cuya longitud de onda está entre los 415 y 450 nm, justamente la banda que más absorben las células del epitelio pigmentario de la retina porque tienen más lipofucsina y A2E que lo normal.

 

 

Medidas de prevención

Este es uno de los principales motivos por los cuales para las personas con distrofias de retina es imprescindible usar anteojos con filtros oculares de buena calidad para luz azul.

 

Es importante que se certifique que filtran toda la luz de onda corta (luz azul al menos hasta 450 nm), ya que esa es la única manera de disminuir el impacto de la iluminación constante a la que estamos sometidos. 

 

En la era de la terapia génica, con más de 40 ensayos clínicos en marcha y avanzando para tratar patologías degenerativas de la retina que hasta el presente no tenían cura, es importante que cada paciente cuide las células donde esas posibles terapias se aplican.

 

 

Asesoró la Lic. Marcela Ciccioli, bióloga especialista en Genética y presidenta de Retina Argentina.

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